¿Qué es el asma? Causas, síntomas, tratamiento y prevención

Elaboración propia

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Puntos Clave

  • El asma es una enfermedad crónica que afecta a las vías respiratorias.
  • Reconocer los síntomas tempranos es vital para un diagnóstico adecuado.
  • Los factores genéticos y ambientales influyen en su aparición.
  • La clasificación del asma ayuda a determinar el tratamiento correcto.
  • La prevención y el control son esenciales para una buena calidad de vida.

 

1. ¿Qué es el asma? *1,2

Puede que hayas oído hablar del asma, una enfermedad crónica que afecta a los pulmones. Esta condición afecta tanto a adultos como a niños pero en estos últimos, la prevalencia de la enfermedad debe ser controlada con mayor rigurosidad por las propias características de los niños.

En este artículo, abordaremos lo esencial que debes saber sobre esta enfermedad y así podrás preveer en la medida de lo posible las complicaciones que trae consigo.

Como se iba diciendo, el asma no hace distinción de edades, ya que afecta tanto a niños como adultos por igual, y es un problema persistente que enfrenta nuestra sociedad. Se trata de una enfermedad crónica que consta de inflamación y estrechamiento en las vías respiratorias, lo que induce ataques caracterizados por dificultad para respirar, opresión en el pecho, sibilancias y tos.

Este estrechamiento y congestión a nivel del sistema respiratorio se debe a que el propio cuerpo reacciona de forma exagerada ante algún agente «agresor» como puede ser el contacto con esporas a hongos, al polvo, al humo, o sencillamente por exposición al aire frío. De tal modo que no existe una causa concreta de lo que produce el asma en si mismo, aunque si que se puede determinar quién esta predispuesto a padecerlo por genética.

 

2. Síntomas del asma: Cómo reconocerlos

Los síntomas comunes incluyen sibilancias, dificultad para respirar, presión en el pecho y tos, especialmente durante la noche o al amanecer. En los niños, la tos puede aparecer después del ejercicio o durante infecciones virales; mientras que en adultos, puede manifestarse como disnea tras exposiciones a alérgenos en el ambiente laboral.

 

3. Diagnóstico del asma: Cómo se determina *3

El diagnóstico de asma es un proceso riguroso que incluye un examen físico y una evaluación diferencial frente a otras enfermedades respiratorias. Las pruebas clave como la espirometría, junto con pruebas específicas como la prueba de provocación y el análisis de óxido nítrico, son fundamentales para determinar el diagnóstico.

En la que en la espirometría se evalúa la capacidad pulmonar que el paciente y de este modo se estima la gravedad del asma. Por otro lado, el análisis de óxido nítrico, se fundamenta en la cuantificación de la concentración de este compuesto en la sangre, ya que esta molécula expande la capacidad de los vasos sanguíneos. Por ese mismo motivo es porque se evalúa la concentración, ya que en los casos del asma como el cuerpo reduce el flujo de sangre que fluye sobre los vasos del área pulmonar,  la poca cantidad de óxido nítrico, evidencia uno de los factores del asma.

A su vez, habría que recalcar que un diagnóstico temprano puede mejorar el control del asma de forma considerable y reducir el riesgo de mortalidad. *4

 

4. Causas del asma y factores de riesgo

Lo que puede provocar el asma no se limita a un factor aislado, como en muchas otras condiciones del cuerpo, el asma se manifiesta al haberse juntado varios factores al mismo tiempo, donde el cuerpo actúa de manera deficiente en cierto sentido.

De entre las causas más comunes por las cuales una persona padece asma se encuentran: la exposición a alérgenos, ya que el cuerpo trata de protegerse frente a los «agresores», de entre los que destacan el moho, los ácaros, el polen y prácticamente todo lo que compone el polvo; los contaminantes atmosféricos; y también otros factores como el tabaco, el sobrepeso o la exposición a aire frío, influyen en la aparición del asma.*5

Aunque si bien, los factores genéticos influyen en gran medida en la aparición de esta enfermedad, siendo en este caso a diferencia de los que he comentado, invariables, ya que no se pueden controlar.

A su vez, cabe recalcar que la dieta también juega un papel influyente en la aparición del asma, no directamente pero si indirectamente, ya que el consumo de ultraprocesados y alimentos insalubres se asocian con la sobreproducción de radicales libres que son compuestos con la capacidad de dañar las estructuras de nuestro cuerpo, algo que induce la inflamación, el factor decisivo por el cual aparece el asma, aunque para ello te puedo ayudar haciendo click aquí, y te puedas proteger frente al daño que te provoca la mala alimentación. *6

 

5. Desencadenantes y ataques de asma

El asma actúa de distintas maneras en cada una de las personas, así que no existe una regla fija que indique que en el cien por cien de los casos X o Y condiciona el asma, pero si que existe un marco de desencadenantes que normalmente influyen de manera decisiva en el desarrollo del asma.

Algunos de los factores que desencadenan el asma son: el polen, los ácaros, la contaminación, el humo o algunos medicamentos antiinflamatorios, ya que algunos medicamentos antiinflamatorios producen efectos adversos que condicionan que los bronquios se cierren. Así que lo más inteligente en este caso es dejar en manos de un profesional el estudio del caso para que averigüe cuál es la causa que le afecta en cuestión y en base a ello elaborar una estrategia terapéutica para aumentar la calidad de vida del paciente, ya que el asma por desgracia es incurable en la actualidad.

 

Si aparece una crisis de asma, lo importante es actuar siguiendo el plan de tratamiento que haya indicado el profesional sanitario y utilizar correctamente la medicación de alivio prescrita. Una crisis puede ser especialmente grave cuando la falta de aire es intensa, cuesta hablar con normalidad, aparecen signos de agotamiento o los síntomas no responden adecuadamente al tratamiento inicial. En estas situaciones, no hay que esperar a que la crisis se resuelva por sí sola: se necesita valoración médica urgente. Una saturación de oxígeno baja puede ser otro signo de gravedad, aunque debe interpretarse junto con el resto de los síntomas y no como un dato aislado.

 

6. Clasificación del asma *7

Para mejorar el manejo del asma, se clasifica según su severidad en cuatro categorías que te lo inspeccionará el profesional sanitario correspondiente, según si es:

  • Asma intermitente leve: Síntomas menores a dos días a la semana y función pulmonar ≥80%.
  • Asma persistente leve: Síntomas más de dos días a la semana sin limitar actividades, función pulmonar ≥80%.
  • Asma persistente moderada: Síntomas diarios que pueden afectar actividades; función pulmonar >60% y <80%.
  • Asma persistente severa: Síntomas constantes que limitan actividades; función pulmonar <60%.

Esto aunque pueda parecer teórico, supone una herramienta muy útil para el manejo del asma, ya que adapta tanto el tratamiento como las indicaciones con más precisión y efectividad para que puedas vivir más cómodamente.

 

7. Prevención y control: Cómo controlar el asma

Para hacer que el asma no te controle y lo puedas en su lugar controlarlo, lo más recomendable es siempre elaborar una estrategia con el personal sanitario, donde te arme un plan adaptado a tu situación al completo. 

Debes conocer al completo los agresores que te provocan que tu cuerpo reaccione de manera exagerada, como pueden ser: el humo, la contaminación atmosférica, los ácaros y demás, porque así podrás saber el responsable que hace que te encuentres así. 

Además que es importante que revises las vacunas que te administraron, ya que algunas enfermedades que afectan al sistema respiratorio pueden desencadenar o agravar el asma, como ocurre con la gripes. 

Para controlar el asma en el día a día, se recomienda monitorear la calidad del aire, evitar el humo del tabaco, hacer ejercicio regularmente y mantener una dieta saludable, y en tu caso también podrías valorar implementar un purificador de aire que se trata de un electrodoméstico que filtra las partículas en suspensión en tu hogar para que no lo estés respirando todo el tiempo y así no agraven la situación. Y recuerda limpiar la casa regularmente para reducir la carga de polvo y contaminación que inhalas.

 

8. Opciones de tratamiento del asma y medicamentos 

  • Cómo funcionan los fármacos:

Los medicamentos utilizados para tratar el asma actúan sobre distintos mecanismos de la enfermedad. Los corticoides inhalados (ICS) reducen la inflamación de las vías respiratorias y disminuyen el riesgo de exacerbaciones; los broncodilatadores, como los agonistas β2, relajan la musculatura de los bronquios y alivian rápidamente la obstrucción y los síntomas. Algunos inhaladores combinan ambos efectos, proporcionando tanto alivio de los síntomas como tratamiento antiinflamatorio.

En los casos de asma grave que permanece mal controlada pese al tratamiento inhalado optimizado, pueden añadirse medicamentos dirigidos contra mecanismos concretos de la inflamación, como determinados tratamientos biológicos.

  • Qué fármacos existen para tratar el asma:

Según su función, GINA 2026 agrupa los tratamientos en medicación de mantenimiento, principalmente corticoides inhalados solos o combinados con broncodilatadores de acción prolongada (ICS-LABA), y medicación de alivio, donde se prioriza el uso de dosis bajas de ICS-formoterol cuando está indicado. Como alternativa, pueden utilizarse combinaciones ICS-SABA o SABA, siempre teniendo en cuenta que el SABA por sí solo no trata la inflamación subyacente.

Otros tratamientos, como los antagonistas de los receptores de leucotrienos (LTRA), el tiotropio y otros fármacos añadidos, tienen indicaciones más específicas.

En pacientes con asma grave pueden considerarse tratamientos biológicos y, en casos seleccionados, otras intervenciones especializadas.

La inmunoterapia con alérgenos también puede considerarse en determinados pacientes con sensibilización clínicamente relevante y asma estable, mientras que la teofilina ya no ocupa un lugar relevante entre las opciones habituales recomendadas por GINA.

Recuerda que esto es una guía meramente informativa no sustituye al profesional sanitario.

 

9. Conclusión y recursos

El asma es una enfermedad bastante molesta y que limita la calidad de vida, pero a día de hoy existen múltiples maneras para que puedas vivir mejor, ya que puedes atacar al problema desde lo que haces en el día a día, reduciendo el polvo o filtrando el aire, si tu principal agresor que te condena al asma es el polvo. O también desde la medicación que te recomendó el médico que te asesora para que puedas controlar la condición y que no te acabe condenando a ti. 

 

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el asma?
El asma es una enfermedad crónica que afecta a los pulmones, caracterizada por sibilancias, dificultad para respirar, opresión en el pecho y tos.

¿Cómo se diagnostica el asma?
Se diagnostica mediante un examen físico, historia clínica detallada y pruebas de función pulmonar, complementado con otras pruebas en casos dudosos.

¿Cuáles son las causas del asma?
Las causas son multifactoriales, incluyendo predisposición genética y factores ambientales como el tabaquismo y alérgenos.

¿Cómo prevenir los ataques de asma?
Evitando desencadenantes, siguiendo el tratamiento prescrito y manteniendo un seguimiento médico regular.

¿Qué medicamentos se utilizan para tratar el asma?
Se utilizan corticosteroides inhalados, broncodilatadores, antagonistas de leucotrienos y, en casos severos, agentes biológicos.